| Como presidenta de nuestra
Asociación Aragonesa de Fibromialgia y Fatiga Crónica, quiero que
aparezca en nuestra web el testimonio de una de nuestras muy
queridas socias, A.R., de la que solamente pongo sus siglas por
respetar su intimidad y su pudor. Esta querida amiga ha sido una
testigo excepcional en un congreso de médicos al que fue invitada
por el Dr. que le había atendido en sus graves problemas
odontológicos, inexplicables para este facultativo, pero que gracias
a su interés por estudiar qué ocurría en las extrañas reacciones de
su paciente, llegó a la conclusión de que todo era debido a una
enfermedad “invisible” pero muy real llamada Fibromialgia. Lo que
ella nos dice en su carta, que le pedí poderla colgar en la web, es
lo siguiente:
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Mercedes: Como verás soy un búho más de los muchos que andamos “pululando” por ahí. Son, prácticamente, las dos de la noche y no puedo dormir. Mi cansancio ha disminuido y todo el sueño que me ha acompañado, a lo largo del día, se ha disipado. Aprovecho para comentarte que el Congreso de médicos me causó una impresión muy gratificante. El enfoque multidisciplinar que dio el Dr. Plaza, aprovechando mis informes médicos, fue muy acertado. Salí muy satisfecha de mi intervención; entre otras cosas, porque hacía mucho tiempo que no me sentía tan lúcida y serena. Vi muestras de gran interés, se trató todo con mucha seriedad y rigor y lo cierto es que me hicieron muchas preguntas a las que, creo, supe responder con bastante tranquilidad y coherencia. Me llegaron al alma las frases que alguien me dijo: “La entiendo perfectamente y es más, la felicito por su valentía, es usted muy fuerte, tiene usted madera: es algo que se ve, y ha sabido superar y asimilar muy bien su enfermedad”. Esto para alguien que ha llegado a sentir vergüenza por su enfermedad y que ha llegado a tener su autoestima por los suelos es algo que no tiene precio. Al final aplaudieron, pero no como se aplaude para cerrar un acto (con unos aplausos normales establecidos) sino con mucha fuerza, demostrándome cariño. Con franqueza, es una experiencia que me ha reforzado y que me resultará difícil de olvidar. No es presunción por mi parte, hace tiempo que no me reconocía nada bueno y, quien me conoce, sabe que soy bastante modesta en ese sentido, pero es sólo que me vi como hace mucho tiempo que no me veía y esa sensación me hizo sentir muy bien. Además vi reconocimiento y apoyo, lo cual, con nuestra enfermedad, es muy importante. Tardaremos en obtener el reconocimiento que merecemos pero, estamos en la línea y hemos avanzado mucho en ese sentido. Cada vez hay más médicos que saben ver “esa realidad” a la que muchos llaman “invisible” porque dicen que no hay pruebas. Besos y gracias por todo lo que estáis haciendo. Reconozco que de no haber sido por el grupo que surgió a través de la asociación y por el gran apoyo que he tenido por parte de mi médico de familia, psicólogos y Mª José, no sé si hubiera sabido salir de este bache a pesar de lo fuerte que yo pueda ser. Gracias.
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